Nuestra Meta

Expandir el Reino de Dios en la Tierra Ofreciendo la Verdadera Libertad


Nuestra meta es sanar  al enfermo, al  herido, romper las cadenas que atan a la humanidad, restaurar las vidas que han sido laceradas por la religión y por tantas cosas que causan dolor, y ofrecer esperanza a un mundo que vive perdido porque no ha conocido la verdadera libertad.  Esta libertad solo se obtiene conociendo la verdad y la verdad es Cristo Jesús y Su palabra. Él es el modelo y el ejemplo de lo que realmente significa ser libre.


La iglesia es el “cuerpo” de Dios.  Somos Sus manos, boca, y pies en este mundo. Estamos para hacer las cosas que Jesucristo haría si Él estuviera aquí físicamente en el mundo. 


Por último y no menos importante, deseamos equipar a los creyentes en Cristo con las herramientas que ellos necesitan para vencer al pecado y permanecer libres de la contaminación del mundo. Ésto, es logrado a través de la enseñanza bíblica y la consagración al Señor.